La llegada de Neymar a la concentración de selección de Brasil acaparó toda la atención en el inicio de los trabajos de la ‘Canarinha’ rumbo al Copa Mundial 2026. El atacante arribó este miércoles a la Confederación Brasileña de Futebol, ubicada en la Granja Comary, en las afueras de Río de Janeiro, a bordo de su helicóptero privado.
Sin embargo, más allá del impacto mediático por su llegada, en Brasil existe preocupación por el estado físico del delantero. Neymar arrastra un pequeño edema de dos milímetros en la pantorrilla, lesión que sufrió durante la derrota de Santos frente a Coritiba, días antes de confirmarse su convocatoria para la Copa del Mundo.
Desde aquella molestia, el futbolista no volvió a disputar encuentros oficiales y se perdió compromisos ante Gremio, San Lorenzo y Deportivo Cuenca. Durante ese tiempo, trabajó de manera diferenciada para evitar una recaída.
Apenas aterrizó en el centro de entrenamiento de la CBF, Neymar fue sometido a evaluaciones médicas. Los próximos estudios serán determinantes para conocer el alcance real de la lesión y definir si llegará en condiciones al debut mundialista.
El entrenador Carlo Ancelotti recibió al delantero con un abrazo, aunque internamente saben que el panorama todavía genera incertidumbre. Todo apunta a que Neymar no participaría en los amistosos previos frente a Panamá y Egipto, mientras que su presencia en el estreno mundialista ante Marruecos sigue en duda.
Antes de viajar a Río de Janeiro, el propio Neymar intentó llevar tranquilidad sobre su situación física y minimizó las molestias en declaraciones a la prensa. Brasil aguardará la evolución de su máxima figura, que disputará su cuarta Copa del Mundo tras participar en 2014, 2018 y 2022.
La ‘Canarinha’ integrará el Grupo C del Mundial 2026 junto a Marruecos, Selección de fútbol de Escocia y Selección de fútbol de Haití.



