Oriente Petrolero tiene por historia la obligación de exigirse a sí mismo. La salida del entrenador español David González dejó en evidencia a un equipo que nunca logró encontrar el funcionamiento ideal desde su llegada. La progresión futbolística fue escasa y el rendimiento colectivo no terminó de reflejar una idea clara de juego.
Ahora, Jorge Ortíz, como entrenador interino, asume la responsabilidad de devolverle protagonismo al cuadro refinero. El estratega está obligado a que su equipo tome la iniciativa en el compromiso de este domingo frente a Aurora en la ciudad de Cochabamba, imponiendo un estilo acorde a la identidad y cultura futbolística albiverde.
Para varios exjugadores que vistieron la camiseta verde y blanca, las constantes variaciones tácticas y las exigencias del técnico español pudieron haber sido difíciles de interpretar para el primer plantel. Otros consideran que la adaptación a un modelo distinto al que tradicionalmente se maneja en el fútbol sudamericano terminó influyendo en el rendimiento del equipo.
A diferencia de su antecesor, Ortíz contará con el plantel completo y tendrá mayores alternativas para definir la propuesta con la que buscará plantarse en territorio valluno. La única duda en la delegación cruceña pasa por la presencia de Marcelo Martins en el viaje del equipo.



