La Federación Boliviana de Fútbol volvió a sancionar económicamente a Oriente Petrolero con una multa de 26.640 bolivianos, debido al uso de bengalas, humo y lanzamiento de objetos contra el equipo visitante durante el partido frente a Real Potosí, disputado el pasado 24 de abril en el estadio Tahuichi Aguilera.
El informe federativo vuelve a apuntar a los aficionados ubicados en el sector de general, actualmente conocido como platea sur, además de integrantes de la barra brava que se sitúan en la tribuna del lado poniente, lado Gobernación cruceña.
“Hay que explicarle a la afición deportiva que la multa es por el partido con Real Potosí y no así con Real Tomayapo, puesto que se pidió permiso para que se lancen fuegos pirotécnicos, pero desde afuera”, explicó un dirigente refinero.
Llegó una leyenda
Mientras tanto, en medio de las noticias negativas, Oriente también recibió una visita cargada de historia y nostalgia. En las últimas horas arribó a Santa Cruz de la Sierra una de las máximas leyendas del club albiverde: Ladislao Jiménez.
El histórico guardameta compartió recuerdos y anécdotas de su paso por la institución, donde se consagró campeón nacional en 1971. Además, fue multicampeón cruceño y es considerado por muchos hinchas como uno de los mejores arqueros en la historia de Oriente Petrolero.
Los dirigentes Ronald Raldes y Christian Figueroa fueron los encargados de recibir y homenajear a una de las grandes glorias del cuadro refinero.



