La selección brasileña que disputará el Mundial de 2026 no solo buscará el ansiado sexto título, sino que lo hará con un rasgo distintivo: será la más experimentada de su historia en este tipo de competiciones.
Los 26 jugadores convocados por Carlo Ancelotti tienen una edad promedio de 28,7 años, superando el registro de Qatar 2022 (27,8) y quedando muy por encima del equipo campeón en Corea-Japón 2002 (26,2). Esta cifra también rebasa a la Brasil campeona en Estados Unidos 1994 (27,4), que hasta ahora era la más “veterana” en consagrarse, y contrasta con la selección de México 1970, la más joven campeona con 24,4 años.
El dato no es casual. Once de los convocados superan los 30 años, una cifra mayor a la de 2022, cuando eran nueve. La decisión responde a una postura clara del técnico italiano, quien priorizó futbolistas consolidados y con recorrido en la élite.
“Valorizamos la experiencia en el alto nivel. Llamamos jugadores que no necesitábamos poner a prueba”, explicó Ancelotti, justificando su elección.
Uno de los casos más llamativos es el del arquero Weverton, de 38 años, quien se convirtió en la gran sorpresa de la lista. El guardameta no había sido considerado en convocatorias anteriores del entrenador, pero terminó imponiéndose en la disputa por un cupo frente a opciones más jóvenes como Bento (26) y Hugo Souza (27).
Weverton es, además, el jugador de mayor edad del plantel, seguido por nombres de peso como Alex Sandro (35), Casemiro (34) y Neymar (34), este último protagonista de otra de las grandes novedades de la lista. Pese a las dudas previas sobre su estado físico, el delantero disputará su cuarto Mundial tras haber sido figura en 2014, 2018 y 2022.
La lista de futbolistas experimentados continúa con Fabinho (34), Danilo (34), Alisson (33), Marquinhos (32), Douglas Santos (32) y Ederson (32), reforzando una columna vertebral cargada de recorrido internacional.
Sin embargo, el recambio aparece con mayor fuerza en el ataque. A excepción de Neymar, los delanteros presentan un perfil más joven, con nombres como Matheus Cunha (26), Vinícius Júnior (25) y Luiz Henrique (25).
El contraste lo marcan Endrick y Rayan, ambos de 19 años, quienes representan la nueva generación del fútbol brasileño. Junto a ellos aparece Wesley, de 22, como otro de los más jóvenes del grupo. Ninguno de estos futbolistas había nacido cuando Brasil conquistó su último Mundial en 2002.
De esta manera, Brasil llega a la Copa del Mundo con una mezcla marcada por la experiencia en la base del equipo y juventud en ataque, pero con un dato que no pasa desapercibido: nunca antes la Canarinha había afrontado un Mundial con una plantilla tan “madura”.



