Bolívar no tiene otra opción que no sea ganar a Fluminense este jueves (18.00) en el estadio Hernando Siles, si no quiere empezar a despedirse de los octavos de final de la Copa Libertadores de América.
El Grupo C cerrará este jueves la ronda de ida y los resultados de este partido y del Independiente Rivadavia de Mendoza contra La Guaira darán más luces para lo que viene.
La Academia solo tiene un punto después de dos partidos, es producto de su empate ante La Guaira en condición de local. Por tanto, no puede darse el lujo de seguir cediendo terreno jugando en casa.
Es un habitual de la Copa, pero el inicio de este año no ha sido bueno y recuperar terreno se pone cuesta arriba. Si bien ese es el objetivo mayor, ser tercero en el grupo puede servir para saltar al play off de la Copa Sudamericana.
Vladimir Soria, el técnico interino, tiene la misión de poner de nuevo al club en la lucha, aunque desde ahora no solamente debe cumplir con sus deberes sino mirar de reojo lo que hacen los otros equipos.
Las buenas noticias que recibió en el inicio de semana es que Robson Matheus y Patricio Rodríguez recibieron el alta médica después de superar lesiones de diverso grado. El primero pinta para ser titular; lo más probable para el segundo es que comience ocupando un lugar entre los suplentes.
También está habilitado José Sagredo, quien cumplió un partido de suspensión por su expulsión en la visita a Mendoza.
Es la segunda vez que viene Fluminense a La Paz, la primera fue contra The Strongest también por Libertadores. Otros rivales del país que tuvo en temporadas anteriores son Nacional Potosí, Oriente Petrolero y Gualberto Villarroel San José.
Su técnico es el argentino Luis Zubeldía, quien no estuvo antes en La Paz pero sabe cómo plantear equipos en la altura por su pasado en el ecuatoriano Liga Deportiva Universitaria de Quito.
Es un grande de Brasil y también tiene urgencia de recuperar puntos perdidos en casa por la derrota contra Independiente Rivadavia.



