Blooming tenía que ganarlo el partido a como dé lugar, ya que llegaba golpeado por Bragantino en la Copa Sudamericana y ante Bolívar estaba obligado a sumar de a tres para calmar las ‘aguas’ en su hinchada; sin embargo, las cosas no salieron y terminaron igualados sin goles en el Tahuichi.
El duelo de Academias dejó deudas en el primer tiempo. Se jugó con mucho roce e imprecisiones de ambos equipos.
Los llamados a ser conductores del juego brillaron por su ausencia. En Blooming, poco se vio de Roberto Hinojoza y de Moisés Villarroel, incapaces de alimentar a Guilmar Centella y a Antony Vásquez, que intentaron hacer daño, pero fracasaron en la puntada final.
Del otro lado, en Bolívar, Carlos ‘Tonino’ Melgar y Robson Matheus estuvieron muy bajos, lejos del nivel que habitualmente muestran para generar en ofensiva. Ambos fallaron sus chances que tuvieron frente a Braulio Uraezaña, de buena actuación.
Sin embargo, en los celestes paceños el que más peligro llevó al arco contrario fue el lateral derecho Luis Paz, escurridizo y peligroso por su sector.
En el segundo tiempo, Blooming asumió mayor protagonismo y adelantó líneas; sin embargo, la falta de claridad en el juego le impidió traducir ese dominio en el marcador.
La ocasión más clara llegó en los minutos finales para César Menacho, tras un pase filtrado y preciso de Hinojoza. El delantero enganchó hacia adentro, dejó en el camino a su marcador y quedó con tiempo y espacio para definir de zurda, pero su remate salió demasiado débil y se diluyó la oportunidad en la zaga paceña, que despejó el balón.
Los últimos tramos fueron con más ganas que ideas, pero que al final no sirvió para nada. El partido terminó 0-0 entre Blooming y Bolívar, un empate que perjudica a los locales por ceder puntos en casa.
El próximo desafío de la Academia será ante Independiente, el miércoles en Sucre.



