Cambios en Blooming. Mauricio Soria dejó su cargo como director técnico de la academia cruceña en una decisión que sorprendió por el contexto deportivo del equipo, que venía mostrando competitividad tanto en el torneo local como en la Copa Sudamericana.
La salida fue confirmada por la dirigencia y se dio en medio de un quiebre interno con el plantel, sumado a la molestia del entrenador por la logística del viaje a Venezuela para enfrentar a Carabobo. El extenso traslado que incluyó vuelos comerciales y un recorrido terrestre de varias horas generó incomodidad en el cuerpo técnico, que incluso había solicitado un vuelo chárter, descartado por motivos económicos.
Ese episodio marcó una primera fractura en la relación con la dirigencia. Posteriormente, el desgaste se trasladó al grupo de jugadores, situación que el propio Soria comunicó antes de presentar su renuncia, poniendo fin a un ciclo de casi 18 meses.
Más allá del desenlace, los números del entrenador reflejan un rendimiento aceptable. Soria dirigió 60 partidos al frente de Blooming, con un saldo de 27 victorias, 12 empates y 21 derrotas.
En ese periodo, su equipo convirtió 112 goles a favor y recibió 102 en contra, evidenciando un balance ofensivo positivo, aunque con cierta fragilidad defensiva.
En términos de puntos, sumó 93 de 180 posibles, lo que representa un 51,67% de aprovechamiento, es decir, poco más de la mitad de las unidades en juego durante su gestión.
En lo inmediato, el equipo será dirigido de manera interina por Raúl Gutiérrez para el duelo ante FC Universitario en Cochabamba, mientras la dirigencia trabaja contrarreloj para definir al nuevo entrenador. Entre los nombres que suenan están Joaquín Monasterio, Cristian Díaz y Carlos Bustos.
Blooming afronta ahora un mes determinante, con compromisos clave tanto en el torneo local como en la Sudamericana, donde deberá reacomodarse tras la salida de su entrenador.



