El crecimiento de Always Ready en los últimos años ha estado estrechamente ligado al desarrollo y posicionamiento de El Alto en el mapa futbolístico. Desde su arribo a la ciudad, donde oficia de local desde hace varias temporadas, el cuadro de la Banda Roja ha contribuido a darle visibilidad a una urbe que hoy es reconocida en el ámbito internacional.
La ciudad alteña ha ganado protagonismo no solo por la presencia del club, sino también por albergar partidos de la selección boliviana, que ha convertido este escenario en un bastión donde se mantiene invicta. En ese contexto, el aporte de Always Ready ha sido clave para consolidar a El Alto como una plaza fuerte del fútbol nacional.
Más allá de lo deportivo, la institución alteña ha realizado importantes inversiones que fortalecen la infraestructura de la ciudad. De acuerdo con datos recabados, el club destina alrededor de 70.000 bolivianos mensuales para el mantenimiento del estadio Municipal de Villa Ingenio.
Este monto no solo cubre aspectos operativos del escenario deportivo, sino también el pago de personal, activaciones y estrategias de marketing que contribuyen a posicionar a El Alto como un destino futbolístico de relevancia.
Otro aspecto no menor es la inversión que realizó el club para mejorar el estadio. Always Ready destinó aproximadamente 400.000 dólares para poner a punto el escenario y lograr su habilitación ante Conmebol, permitiendo así la disputa de torneos internacionales.
Gracias a estas mejoras, el estadio de Villa Ingenio ha sido sede de competiciones como la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana y también de partidos de las Eliminatorias Sudamericanas, donde Bolivia ejerce su localía.
El impacto económico del club también se refleja en su estructura deportiva. Always Ready cuenta con una planilla que ronda los 350.000 dólares mensuales, una de las más altas del país, lo que evidencia su apuesta por mantenerse competitivo en el ámbito local e internacional.
De esta manera, Always Ready no solo ha elevado su propio nivel institucional, sino que también ha impulsado el crecimiento de El Alto, consolidándolo como un nuevo epicentro del fútbol boliviano y proyectándolo hacia el escenario internacional.



